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10 ejercicios para aprender a leer

Enseñar a leer es tanto un arte como una ciencia. Es un arte ya que se debe vigilar a los niños y saber cuándo poner el libro correcto en las manos correctas o enseñar la estrategia correcta en el momento correcto. Y se dice que es una ciencia ya que implica aprender estrategias de enseñanza efectivas para desarrollar la alfabetización durante todo el año. A continuación te dejaremos una gran cantidad de ejercicios y consejos para aprender a leer.

Cómo aprender a leer

La mayoría de las personas no piensan en el proceso de aprender a leer hasta que deciden comenzar a enseñarle a sus propios hijos en casa. Al contrario de lo que algunas personas creen, aprender a leer no es un proceso “natural” que ocurre por sí solo. Es complejo y requiere la enseñanza adecuada de varias habilidades y estrategias, como la fonética (conocer la relación entre letras y sonidos) y la conciencia fonológica. Aunque no todos están de acuerdo exactamente sobre cómo progresan esas etapas, saber cuáles son ellas puede proporcionarle una idea de cómo los niños aprenderá a leer.

  • Fase pre-alfabética: en esta etapa, los niños reconocen y básicamente recuerdan palabras por sus formas. Las palabras son algo así como imágenes y las letras proporcionan pistas sobre lo que es la palabra. Por ejemplo, un niño puede ver que la palabra callar tiene una letra redondeada al principio y dos l a la mitad. Las formas de esas letras proporcionan pistas visuales. En esta etapa, los niños pueden confundir fácilmente palabras con formas similares.
  • Fase alfabética parcial: los niños en esta etapa pueden memorizar palabras impresas conectando una o más de las letras a los sonidos que escuchan cuando se pronuncia la palabra. Eso significa que pueden reconocer los límites de las palabras impresas y, por lo general, las letras y sonidos iniciales y finales de una palabra. Por ejemplo, podrían reconocer la palabra cal por la c al principio y la l al final. Sin embargo, pueden confundir fácilmente cal con otras palabras que comienzan y terminan con los mismos sonidos, como mal, tal.
  • Fase alfabética completa: en esta etapa, los niños han memorizado todos los sonidos representados por las letras y pueden leer palabras al reconocer cada letra en una palabra y la forma en que los sonidos representados por esas letras se mezclan para formar palabras. Pueden reconocer la diferencia entre palabras que se pronuncian y se escriben de forma similar.
  • Fase alfabética consolidada: en esta etapa, los niños se han dado cuenta de las secuencias de varias letras en palabras conocidas. Por ejemplo, pueden ver las similitudes en las palabras take, cake, make, sake, fake y lake. En lugar de mirar cada letra en estas secuencias, los niños memorizan todo el grupo de sonidos como un solo sonido. Este tipo de agrupación se llama “fragmentación”. El troceado ayuda a los niños a leer palabras más rápido y de manera más eficiente porque no tienen que pensar en las letras de una en una.

La buena noticia es que, aunque la lectura en sí misma es un proceso complejo, los pasos dados para desarrollar estas habilidades son bastante simples y directos. Para enseñar a los niños a leer y convertirlo en una experiencia positiva y gratificante, pruebe estas estrategias simples y probadas a continuación.

Los mejores ejercicios para aprender a leer

1. Use canciones y rimas infantiles para crear conciencia fonológica

Las canciones y las rimas infantiles no solo son muy divertidas, sino que también la rima y el ritmo ayudan a los niños a escuchar los sonidos y las sílabas en las palabras, lo que les hes beneficioso para aprender a leer. Una buena forma de crear conciencia fonológica (una de las habilidades más importantes para aprender a leer) es aplaudir rítmicamente y recitar canciones al unísono. Esta actividad lúdica y de unión es una forma fantástica para que los niños desarrollen implícitamente las habilidades de alfabetización que los prepararán para el éxito en la lectura.

2. Haga tarjetas de palabras en casa

Recorte tarjetas y escriba una palabra que contenga tres sonidos en cada una. Invite a su hijo a elegir una tarjeta, luego lean la palabra juntos y levanten tres dedos. Pídales que digan el primer sonido que escuchan en la palabra, luego el segundo y luego el tercero. Esta actividad simple requiere poco tiempo de preparación y desarrolla habilidades esenciales de fonética y decodificación (ayudándoles a aprender a pronunciar las palabras). Si su hijo recién comienza a aprender las letras del alfabeto, concéntrese en el sonido que hace cada letra, más que en los nombres de las letras.

3. Involucre a su hijo en un entorno rico en impresiones

Cree oportunidades diarias para desarrollar las habilidades de lectura de su hijo creando un ambiente rico en impresiones en casa. Ver palabras impresas (en carteles, cuadros, libros, etiquetas, etc.) permite a los niños ver y aplicar conexiones entre sonidos y símbolos de letras. Cuando esté fuera de casa, señale letras en carteles, publicidades y letreros. Con el tiempo, puede modelar el sonido de las letras para formar palabras. Céntrese en la primera letra de las palabras. Pregúntele a su hijo “¿Qué sonido hace esa letra?” “¿Qué otra palabra comienza con ese sonido?” “¿Qué palabra rima con esa palabra?”

4. Realice juegos de palabras en casa o en el auto

Partiendo del paso anterior, introduzca juegos de palabras simples de forma regular. Concéntrese en jugar juegos que alienten a su hijo a escuchar, identificar y manipular los sonidos de las palabras. Por ejemplo, comience haciendo preguntas como “¿Con qué sonido comienza la palabra ____?” “¿Con qué sonido termina la palabra ____?” “¿Qué palabras comienzan con el sonido ____?” Y “¿Qué palabra rima con ____?”.

5. Comprender las habilidades básicas involucradas en enseñar a los niños a leer

Es importante recordar que aprender a leer implica varias habilidades diferentes. Hay cinco componentes esenciales de lectura sobre los que puede leer aquí. Estas son las habilidades que todos los niños necesitan para aprender con éxito a leer. En resumen, estos incluyen:

  • Conciencia fonológica: la capacidad de escuchar y manipular los diferentes sonidos de las palabras.
  • Fonética: reconocer la conexión entre las letras y los sonidos que producen.
  • Vocabulario: comprender el significado de las palabras, sus definiciones y su contexto
  • Comprensión de lectura: comprende el significado del texto, tanto en libros de cuentos como en libros de información
  • Fluidez: la capacidad de leer en voz alta con velocidad, comprensión y precisión

6. Juega con imanes de letras

Los sonidos de las vocales medias pueden ser difíciles para algunos niños, por lo que esta actividad puede ser muy útil. Prepare imanes con letras en la nevera y desplace las vocales hacia un lado (a, e, i, o, u). Diga una palabra CVC (consonante-vocal-consonante), por ejemplo gato, y pídale a su hijo que la deletree usando los imanes. Para ayudarlos, diga en voz alta cada sonido vocal mientras señala su letra, y pregúntele a su hijo cuál de ellos hace un sonido similar al del medio.

7. Aproveche el poder de la tecnología para mantener a su hijo comprometido

Aprender a leer debe ser un proceso agradable y debe mantener a los niños motivados para mejorar. A veces, un niño puede estar lleno de emoción y ganas de aprender al principio, pero una vez que golpea una pared puede sentirse abrumado y darse por vencido fácilmente. Como padre, puede parecer imposible volver a aprender y saber dónde llenar los vacíos que pueden estar causando frustración.

Aplicaciones como “Reading Eggs” utiliza lecciones a su propio ritmo que coinciden con la capacidad de cada niño individual. Los niños son regularmente recompensados ​​por completar actividades y alcanzar nuevos niveles, lo que los mantiene motivados para mantenerse en el camino. Los padres también pueden ver informes de progreso instantáneos para ver cómo están mejorando las habilidades de los mismos.

8. Lean juntos diariamente y hagan preguntas sobre el libro.

Mucha gente no se da cuenta de cuántas habilidades se pueden aprender a través del simple acto de leerle a un niño. No solo les está mostrando cómo pronunciar las palabras, sino que también está desarrollando habilidades clave de comprensión, aumentando su vocabulario y dejándoles escuchar cómo suena un lector fluido. Sobre todo, la lectura regular ayuda a su hijo a desarrollar una lectura amorosa, que es la mejor manera de prepararlo para el éxito de la lectura.

Fortalezca las habilidades de comprensión de su hijo haciendo preguntas mientras lee. Para los niños más pequeños, aliéntelos a participar con las imágenes (por ejemplo, “¿Ves el bote? ¿De qué color es el gato?”). Para los niños mayores, haga preguntas sobre lo que acaba de leer, como “¿Por qué crees que el pajarito tenía miedo?” “¿Cuándo se dio cuenta Sofia de que tenía poderes especiales?”

9. Realice juegos para memorizar palabras de alta frecuencia todos los días

Las palabras de vista son aquellas que no se pueden pronunciar fácilmente y deben reconocerse a la vista. Las palabras de uso frecuente de alta frecuencia son las que aparecen con frecuencia en la lectura y la escritura (por ejemplo, usted, yo, nosotros, soy, tuve, y, a, el, tengo, ellos, dónde, fue, hace).

La estrategia para aprender palabras de uso frecuente es “ver la palabra, decir la palabra”. Aprender a identificar y leer palabras comunes es esencial para que los niños pequeños se conviertan en lectores con fluidez. La mayoría de los niños podrán aprender algunas palabras de uso frecuente a la edad de cuatro años (por ejemplo, yo, tu, el, nosotros, vosotros, ellos) y alrededor de 20 palabras de uso frecuente al final de su primer año de escuela. Puedes enseñar palabras a primera vista jugando con tarjetas y usando la aplicación de lectura descrita con anterioridad.

10. Sea paciente; ¡La mejor manera de enseñar a los niños a leer es hacerlo divertido!

Cada niño aprende a su propio ritmo, así que siempre recuerde que lo más importante que puede hacer es hacerlo agradable. Al leer regularmente, mezclar las cosas con las actividades que elija y dejar que su hijo escoja sus propios libros ocasionalmente, inculcará un amor temprano por la lectura y le dará la mejor oportunidad de tener éxito en la lectura de inmediato.

Sugerencias para aprender a leer

Aquí les dejamos diez sugerencias principales sobre cómo enseñarle a leer a un niño.

1. Leer en voz alta.

Ningún niño es demasiado viejo para que le lean, y ademas es una fabulosa herramienta super poderosa que tenemos para enseñarles la belleza del lenguaje, la gramática y el significado del texto. Más allá de todo esto, cuando le leemos a los niños, estamos promoviendo el amor por la historia y el lenguaje.

2. Ayude al niño a seleccionar material de lectura que coincida con sus pasiones.

Con demasiada frecuencia estamos obligando a que los niños lean libros que no les interesa en absoluto. Al preguntarles qué les interesa, qué los intriga y qué les emociona, podemos encontrar aquellos libros que realmente se adapten para su aprendizaje.

3. Haga coincidir los libros y el material de lectura con el nivel de lectura del niño.

No es necesario ser maestro para aprender a hacer esto. En el aula, los grandes maestros tienen sistemas y evaluaciones sobre cómo medir los niveles de lectura de los niños, pero incluso en el hogar, puede prestar mucha atención a lo fácil que es para un niño leer una página. Si un niño tropieza literalmente con más de una palabra por oración, el material de lectura es demasiado difícil. Si al final de una página le pregunta al niño qué acaba de leer y no puede contárselo, lo más probable es que este material sea demasiado difícil. La mayoría de los niños gravitan muy naturalmente hacia los libros en sus niveles cuando se les da la oportunidad y cuando la conversación sobre esto es honesta y real. Para los maestros, las evaluaciones como el DRA y los sistemas Fountas y Pinnel son muy útiles y pueden ayudar a los maestros a relacionar libros con niños.

4. Centrarse en la comprensión.

Incentive a su niño a que vuelva a contar la historia o a compartir ideas una vez que haya terminado o mientras lee. Pregúntale: ¿Qué piensas sobre esta lectura? ¿Qué tipo de preguntas te surgen? ¿Qué puedes relacionar de este libro con tu experiencia? Todas estas son preguntas valiosas para hacerle al niño e impulsar una lectura más profunda del texto que simplemente pronunciar palabras.

5. Ayude al niño a desarrollar resistencia.

La forma en que describo la resistencia es que se trata de leer “largo y fuerte”. El excelente lector puede mantener la resistencia de lectura durante períodos de tiempo cada vez más largos. Ayude a sus hijos a desarrollar resistencia estableciendo metas realistas de pequeños incrementos de tiempo y luego desarrollándolos.

6. Crear tiempo para leer.

Esto parece simple, pero realmente la vida de los niños se ha vuelto más ocupada que nunca. Cree tiempo de lectura con valor haciéndolo sacrosanto: nada lo interrumpe.

7. Haga conexiones entre lectura y escritura.

Siempre digo que leer es como inhalar y escribir es como exhalar. Ofrezca formas divertidas y emocionantes de que sus hijos puedan responder al texto a través de la escritura, ya sea en papel o en línea, los niños tienen fuertes sentimientos sobre lo que leen y les encanta compartirlo.

8. Deje que la lectura se vuelva animada.

La lectura no tiene que suceder de forma aislada o en silencio. A los niños les encanta responder al texto con interpretación dramática, proyectos de arte grupales y charlas grupales colaborativas sobre un libro o un poema. Asegúrese de que su comunidad de lectura se sienta alegre y vivaz.

9. Construya un ambiente de lectura vibrante.

Asegúrese de tener una amplia gama de textos disponibles, tanto de ficción como de no ficción, cómics, manuales, blogs, cajas de cereales, lo que sea, el mundo está lleno de palabras. Los niños necesitan ver que leer es mucho más que solo un libro (¡aunque a nosotros también nos encantan!)

10. Sé tú mismo un lector apasionado.

Descubra lo que ama como lector y dígale a sus hijos al respecto. Eres un gran mentor y un modelo a seguir para ellos. Es de suma importancia que vean lo que es importante sobre la lectura y por qué lo amas. Deja que tu espíritu sea contagioso.