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Puntos clave
- Celiaquía como trastorno autoinmune: No es una alergia ni una intolerancia. Afecta al 1-2% de la población y el único tratamiento es una dieta sin gluten de por vida.
- Actividades lúdicas para la inclusión: Juegos como el memory, el semáforo o la gincana enseñan sobre alimentos seguros y gluten de forma participativa.
- Valores de empatía y respeto: Las dinámicas ayudan a niños y niñas a entender la diversidad alimentaria y a crear entornos escolares inclusivos.
El otro día, en casa, mientras preparaba la merienda, mi hijo pequeño me preguntó por qué su amigo del cole no podía comer galletas normales. «¿Es que le sientan mal?», dijo. Y ahí me di cuenta de lo importante que es hablar de la celiaquía con naturalidad. Como mamá y como profe, te digo: los niños entienden mucho más de lo que creemos si se lo explicamos con ejemplos y juegos.
La celiaquía no es una moda ni una elección. Es un trastorno autoinmune que afecta al 1-2% de la población y que exige eliminar por completo el gluten de la dieta. El gluten es una proteína presente en el trigo, la cebada, el centeno y otros cereales. Aunque el 16 de mayo es el Día Internacional de la Celiaquía, lo ideal es trabajar estos valores durante todo el año.
Aquí van 5 actividades que he probado con mis tres hijos y con alumnos de distintas edades. Son sencillas, no requieren materiales complicados y funcionan tanto en casa como en el comedor escolar o en el esplai.
1. El cuento «Cuatro pequeñas esquinas de nada»
Este cuento es maravilloso para hablar de inclusión sin ser moralista. Narra la historia de un círculo que no entra en una puerta cuadrada, y cómo al final se adapta el espacio en lugar de que él cambie. Después de leerlo, en casa solemos hacer preguntas como: «¿Alguien en tu clase necesita algo diferente para estar bien?» o «¿Cómo podemos ayudar a que todos se sientan parte del grupo?».
Para los más pequeños (3-6 años), basta con el cuento y un dibujo. Con los de 7-9 años, podemos añadir un coloquio sobre la celiaquía. Los de 10-12 años pueden incluso preparar una pequeña obra de teatro. Lo que nadie te cuenta es que un cuento bien contado puede abrir conversaciones que duran semanas.
También recomiendo el cuento «En Manelic siempre tiene hambre», creado por la Asociación de Celíacos de Cataluña. A mis tres les encanta cuando lo leemos en voz alta y luego adivinamos qué alimentos son seguros.
2. Memory de alimentos sin gluten
Un clásico que nunca falla. La Asociación de Celíacos de Cataluña tiene unas tarjetas Memory gratuitas con imágenes de alimentos y símbolos que indican si contienen gluten o no. Mientras juegan, vamos preguntando: «¿Este lleva gluten?» o «¿Es seguro para una persona celíaca?».
Con los niños de 3-6 años, basta con emparejar imágenes. De 7 a 9 años, podemos añadir una ronda de explicación oral. Y con los mayores (10-12), ellos mismos pueden crear sus propias tarjetas investigando alimentos. No hay fórmulas mágicas, pero el juego es la mejor manera de aprender sin presión.
Puedes descargar el Memory Celiac Cards desde su web.
3. El semáforo… ¡sin gluten!
Esta dinámica de movimiento es ideal para jugar en el patio o en un espacio amplio. Los niños se colocan en fila y, al oír el nombre de un alimento, deben avanzar si no contiene gluten o quedarse quietos si lo contiene. El que llegue primero a la meta, gana.
Esto me lo enseñaron mis hijos, no los libros: cuando el cuerpo se mueve, el cerebro retiene mejor la información. Para los pequeños, usamos alimentos básicos (pan, manzana, leche). Con los de 7-9, incorporamos términos como «seitán» o «tortitas de arroz». Los adolescentes pueden diseñar ellos mismos las listas.
En nuestro banco de recursos encontrarás la actividad completa con todas las variantes por edad.
4. Sopa de letras celíaca
Una sopa de letras clásica pero con palabras relacionadas con la celiaquía: gluten, trigo, cebada, centeno, avena, harina, espelta, kamut, triticale, etc. Se puede adaptar la dificultad según la edad. Los más pequeños pueden buscar palabras de 4 letras, mientras que los mayores pueden enfrentarse a términos como «transglutaminasa» o «vómitos».
En casa solemos hacerlo en familia: cada uno busca una palabra y luego la definimos juntos. Es una forma relajada de aprender vocabulario y de que los niños vean que la celiaquía no es un tema tabú. Te dejo aquí un recurso descargable para usar en la escuela o en el esplai.
5. Gincana sin gluten
La gincana es una actividad que a mis tres les apasiona. Consiste en esconder tarjetas con imágenes de alimentos por el comedor, el patio o el aula. Los niños deben encontrarlas y luego clasificarlas en tres montones: «contiene gluten», «no contiene gluten» y «puede contener trazas».
Para los pequeños (3-6), basta con dos categorías: «sí» y «no». Los de 7-9 pueden debatir sobre los alimentos procesados. Y los de 10-12 pueden investigar etiquetas de productos reales. Lo importante es que trabajen en equipo y se ayuden entre sí. Al final, podemos hacer una puesta en común y celebrarlo con un snack sin gluten para todos.
Si quieres la actividad completa con todos los detalles, puedes consultarla en nuestro banco de recursos.
Como mamá y como profe, te animo a que pruebes estas actividades. No se trata de convertir a los niños en expertos en celiaquía, sino de sembrar semillas de empatía y respeto. A veces, una simple sopa de letras o un memory pueden cambiar la manera en que un niño ve a su compañero celíaco.

Mamá de tres, ex-profesora de primaria y convencida de que aprender es lo más divertido del mundo cuando se hace bien. En Paraninos comparto lo que funciona de verdad en casa y en el aula — sin teorías vacías ni consejos que no haya probado yo primero.