Saltar al contenido

El mito de Satanás

Las religiones judía, cristiana y musulmana son religiones monoteístas, lo que significa que sus seguidores creen que solo hay un Dios. Que Dios tiene un poderoso adversario conocido como Satanás o el Diablo. El papel de Satanás cambió con el tiempo, a medida que se desarrollaron las tres religiones. Al principio era una criatura bajo el control de Dios con la tarea de probar la fé de las personas. Con el tiempo, sin embargo, Satanás llegó a ser visto como el príncipe de las tinieblas, gobernante de todos los espíritus malignos, enemigo de Dios y de la humanidad, y fuente de traición y maldad.


El surgimiento de Satanás

El nombre de Satanás proviene de una palabra hebrea que significa “adversario”. Aparece por primera vez en la Biblia hebrea, o Antiguo Testamento. En el libro de Job, Dios permite que este adversario —a veces llamado Samael en la literatura judía— acumule desgracias en Job para ver si el mismo se volverá contra Dios. El judaísmo fue influenciado por la religión dualista persa en la que el bien y el mal luchan entre sí por el control del universo y por el poder sobre los corazones y las mentes humanas. El Satanás judío asumió algunas características de Ahriman, el dios persa del mal y gobernante de los demonios.

Después de aproximadamente 300 a. C. , Satanás llegó a ser visto como el enemigo de Dios, la fuente y el centro de todo mal en el mundo. La serpiente que tentó a Adán y Eva en Génesis, el primer libro de la Biblia, fue identificada con Satanás. Desde entonces, los artistas y escritores a menudo han retratado a Satanás como una serpiente o un dragón o como una monstruosa combinación de hombre y dragón. Para cuando se escribieron los libros de la Biblia conocidos como el Nuevo Testamento, el papel de Satanás como el Diablo estaba bien establecido entre los cristianos.

El mito del ángel caído

Las tradiciones judías y cristianas ofrecen explicaciones similares para el origen del diablo. Debido a que Dios no crearía un ser de maldad pura, Satanás fue originalmente un arcángel, una de las creaciones más divinas o bendecidas de Dios. Su nombre se da a veces como Samael pero más a menudo como Lucifer, un ángel brillante llamado hijo de la mañana.

Algunos relatos dicen que Dios echó al arcángel del cielo porque no honraría a Adán, el primer hombre creado por Dios. Cuando el arcángel celoso se negó a reconocer “algo humilde hecho de tierra”, Dios castigó su orgullo arrojándolo al infierno. Allí, como Satanás, el arcángel caído gobernaba un reino de demonios, antiguos ángeles que lo habían seguido en su caída.


Hasta aquí ha llegado nuestro articulo sobre Satanás, también llamado Diablo, Lucifer, entre otros. Si tienes más información sobre el mismo que deseas que agreguemos, simplemente déjela en los comentarios debajo, lo leeremos a la brevedad y ampliaremos nuestro post. Te pedimos a su vez que por favor compartas el articulo en tus redes sociales a fin de que podamos crecer como comunidad y llegar a más personas.

Hasta pronto!!!